ELCHE C.F.

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sábado, 26 de noviembre de 2011

Un gran clásico del fútbol español

Hércules y Elche se medirán por 19ª ocasión en Segunda en Alicante. En los cuatro triunfos que ha cosechado el conjunto franjiverde no ha encajado ningún gol




El próximo domingo a las 12 de la mañana tendrá lugar en el estadio Rico Pérez de Alicante uno de los derbis con más solera de del futbol español. El clásico provincial es el más disputado de los últimos años, debido a la buena posición que ocupan ambas escuadras en la tabla clasificatoria. Hasta la fecha son 18 las ocasiones en las que los ilicitanos han visitado el campo del eterno rival en la categoría de plata, con un balance de 9 victorias para los alicantinos, por cuatro de los franjiverdes. El resto de choques terminaron en empate. Cabe destacar que en las cuatro victorias ilicitanas, en la temporada 1971-72; en la fase de ascenso a Primera en la campaña 1986-87,en la 2006-07 y un año más tarde, en la 2007-08,el equipo no encajó ningún gol.

Las primeras visitas al estadio de Bardin
La historia de los derbis en Segunda División empieza en las Navidades de 1934, en el debut del Elche en dicha categoría. Tras un buen comienzo de campeonato, los ilicitanos viajaban en la quinta jornada a Bardín y disputaban un choque muy nivelado que pudo caer del lado de cualquier equipo. Blázquez puso por delante a los locales con dos goles y ya en la segunda parte, Nolet marcaba el definitivo 2-1. El once que alineó Alfredo Tormo fue el formado por García L’Atascat, Muñiz, Cascales, Hernández, Piqueres, Bestit, Clement, Almela, Nolet, López I y Sánchez.

Tras una década en la que ambos equipos tomaron caminos diferentes se volvían a ver las caras en la temporada 1942-43, en un partido que terminó con victoria del Hércules por 3-0 y en la que el Elche terminó con ocho futbolistas sobre el terreno de juego, por las expulsiones de Paco Lahuerta y Leguey y la lesión de Saenz. Como detalle destacar que el Elche recibió una gran ovación por parte de la afición alicantina, que premió el esfuerzo de los licítanos a pesar de jugar en inferioridad numérica gran parte del partido.

Solo unos meses después, en febrero de 1943, el club ilicitano formaría parte de la Fase de Permanencia en Segunda División junto al Levante, Córdoba, Eldense, AD Ferroviaria y el propio Hércules, perdiendo ante estos últimos por 2-1.El gol ilicitano fue obra de Blasco, desde el punto de penalti. Para terminar las visitas de los franjiverdes al estadio de Bardín todavía se enfrentarían en dos ocasiones más; en el penúltimo partido de la temporada 1949-50, con Ramón Balaguer en el banquillo ilicitano, con derrota por 3-0 y por último en la 1958-59, en la que el Elche arrancaba su primer punto en un derbi en Alicante.

Tuvo que ser, como no podía ser de otra manera, César Rodríguez quien rompiese la mala racha de resultados. El Elche, que llegaba líder al partido, formó aquella tarde del 2 de noviembre de 1958 con Isidro, Gómez, Quirant, Riquelme, González, Mezquita, Pahuet, Cardona, César, Outerelo y Nito II. Pahuet adelanto al Elche a los siete minutos tras un pase de César y Serrano poco antes del descanso ponía el definitivo empate a uno en el marcador.

Temporada 1971-72, primera victoria a domicilio
Treinta y ocho años después del primer derbi, el Elche visitaba el estadio alicantino en la vigésimo quinta jornada del campeonato. El partido fue muy reñido y se decidió a falta de solo siete minutos, cuando Alfonso Melenchón recuperó el balón en defensa y tras cruzar el campo en solitario, batía al meta del Hércules. Roque Olsen alineó a Pedro Valentín Mora, Poyoyo, González, Canós, Aníbal Montero, Llompart, Chiva, Silvio, Sitjá, Romea y Melenchón. La temporada siguiente la victoria caía del lado de los locales en el único derbi disputado en el estadio de La Viña. Se adelantaron los alicantinos con un claro 2-0 y Romea, al borde del descanso, acortaba distancias.

Cinco derbis en la década de los 80
En cinco ocasiones se diputaron los puntos alicantinos e ilicitanos en la década de los 80, con dos victorias para los locales, dos empates sin goles y una victoria del Elche C.F. El día de Reyes de 1983 y ya en el Rico Pérez, el Hércules vencía por 1-0, con un gol de penalti de Muller, en uno de los mejores partidos que ambos equiops han disputado, vaciándose por completo los jugadores. Luis Cid Carriega presentó un once formado por Miguel, Valle, Pérez García, Jacquet, Quesada, Camacho, Félix, Castroverde, Kostic, Txomín y Felipe Neri. Después vendrían dos empates sin goles, en la campaña 1983-84 en un partido con poca historia y que fue el último que dirigió el paraguayo Cayetano Re al Elche. En las filas del Hércules jugó Luis Paños, padre del futbolista del Elche C.F. Javi Paños.

Dos temporadas después el partido volvía a terminar sin goles, a pesar de disponer ambos equipos de un penalti a favor. Miguel Recio detenía el lanzado por el hondureño Macho Figueroa y el franjiverde Agustín Lasaosa lanzaba fuera un minuto mas tarde. Esa misma temporada ambos equipos disputaron la fase de ascenso a Primera junto al Logroñés, Recreativo de Huelva, Bilbao Athletic y Valencia. En el partido disputado en Alicante, los hombres de Carlos Maciá Bonet vencían por 0-1, con un gol del juvenil Mateo. Por último en la temporada 1987-88, la del último ascenso a Primera el Elche encajaba una dura derrota por 4-1. Claudio marcó el gol del honor en los últimos minutos del partido.

Tras una década sin verse las caras en Segunda ambos equipos disputaban de nuevo un derbi el 2 de noviembre de 1997, con victoria del Hércules por 2-1. Dani Borreguero adelantó a los ilicitanos en los primeros minutos de partido, pero el Hércules de David Vidal daba la vuelta con un gol del defensa ilicitano Torrecilla en propia puerta y otro de Eduardo Rodríguez. En los últimos minutos el colegiado anuló incomprensiblemente un tanto a Eloy Jiménez que daba el empate al Elche.

El Elche puntuó en cuatro de las últimas cinco visitas
Los últimos cinco visitas al Rico Pérez han sido fructíferas para los intereses franjiverdes, ya que en dos ocasiones el equipo consiguió la victoria, en otras dos puntuó al terminar los partidos en empate y solo cosecho una derrota. En la recta final de la temporada 2005-06 y con los dos equipos con los deberes hechos, el partido terminó con empate sin goles. El Hércules, contaba con Pepe Bordalás en el banquillo y el meta ilicitano era Sergio Aragoneses el protagonista del partido, con varias intervenciones de mérito. Kike Mateo, Turiel, Juan Luis Redondo y Moisés jugaron en las filas blanquiazules.

Y en la 2006-07 y 2007-08 encontramos la mejor racha de resultados de los ilicitanos ante el Hércules. Con David Vidal en el banquillo, el Elche consiguió dos victorias consecutivas.La primera, en el último partido de la temporada, por 0-2, con goles de Oscar Díaz y Rubén Suárez y la segunda y ultima hasta la fecha, con un gol del británico Noel Williams, único futbolista extranjero que ha marcado en los derbys disputados en Alicante en la categoría de plata.

Los dos últimos antecedentes tienen un protagonista que fue Claudio Barragán. El de Manises debuto como técnico del primer equipo en el Rico Pérez en la temporada 2008-09 y cosechó un empate sin goles, en el que el equipo evidencio una clara mejoría con respecto a los últimos partidos disputados. Justo un año después, el 3 de octubre de 2009, los ilicitanos caían derrotados por 3-0 con un tres tantos de Delibasic, en el que sería el último partido de Claudio al frente del equipo.


jueves, 24 de noviembre de 2011

LAS MEJORES IMAGENES DEL MILAN-BARÇA

Milan-Barcelona de Champions  23/11/2011
                      
                  I  M  A  G  E  N  E  S

El Barça cumplió sus objetivos ante el Milan (2-3): dedicar el triunfo a Tito y ser primero de grupo, en un partido de exhibición en San Siro.              
Mascherano no pudo detener a un Ibrahimovic muy motivado. El sueco celebra el gol ante el Barça.
Xavi bate a Abbiati tras un sensacional pase de Messi.
Ibrahimovic saludó a sus ex compañeros.
El Barça cumplió sus objetivos ante el Milan (2-3): dedicar el triunfo a Tito y ser primero de grupo, en un partido de exhibición en San Siro.
El Barça se aseguró el liderato ante el Milan en San Siro con un fútbol de exhibición.
Ibrihimovic y Messi se saludaron al finalizar el partido.
Busquets y Messi celebran el segundo gol azulgrana
Xavi y Cesc festejan el definitivo 2-3
Zambrotta entra con dureza a su ex compañero Messi
Alexis, en la imagen con Aquilani, regresó a San Siro
Ibrahimovic y Keita luchan por un balón
Víctor Valdés coloca la barrera
Ibra bromea en una acción del partido
Puyol despeja un balón con la cabeza
Cesc se va de Van Bommel
Josep Guardiola y Massimiliano Allegri estrechan las manos antes de comenzar el partido.
El duelo entre Mark y Cesc fue muy intenso
Messi volvió loco a Nesta
Messi, en la imagen con Zambrotta, lo dio todo
Thiago, en la imagen con Van Bommel, se consagró en San Siro
Messi, Xavi y Busquets, tras el 0-1
Golazo del milanista Prince Kevin Boateng que lo celebró de esta manera.
Xavi y Messi, tras el 0-1 de Van Bommel en propia puerta
Valdés estrenó equipación. El Barça cumplió sus objetivos ante el Milan (2-3): dedicar el triunfo a Tito y ser primero de grupo, en un partido de exhibición en San Siro.
Leo agradece un pase de un compañero
Pep sin Tito. Unzué ejerció de segundo. Guardiola se mostró contento con la victoria en San Siro.
Momento en que Messi chuta el penalti que el árbitro anuló por considerar ilegal la forma de lanzarlo

martes, 22 de noviembre de 2011

LA CRISIS EXPLICADA EN 1 MINUTO

LA CRISIS

La crisis financiera explicada de manera sencilla

Heidi es la propietaria de un bar en Berlín, que ha comprado con un préstamo bancario. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.

Nota: Pero en realidad, no le entra en caja ningún dinero físico.


Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Heidi se empieza a llenar de más clientes.

Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Heidi decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios aumenta vertiginosamente.

Nota: Pero en realidad, es un margen de beneficios virtual, ficticio; la caja sigue estando vacía de ingresos contantes.

Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Heidi. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.

Nota: ¿Vais pillando la dimensión del castillo de naipes?

En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en "bebida-bonos", "alco-bonos" y "vomita-bonos" bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni siquiera si tienen alguna garantía o no. Pero como los precios siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos sube también constantemente.

Nota: El castillo de naipes crece y crece y no para de crecer, pero todo es un camelo; no hay detrás solidez monetaria que lo sustente. Todo son "bonos", es decir, papelitos que "representan" tener valor siempre y cuando el castillo de naipes se sostenga.

Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que, por cierto, despiden pronto a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar a Heidi el pago de su préstamo bancario; y Heidi, a su vez, exige a sus clientes el pago de las deudas contraídas con el bar.

Pero, claro está, los clientes no pueden pagar las deudas.

Nota: ¡¡¡Porque siguen sin tener ni un céntimo!!! Han podido beber cada día en el bar porque "se comprometían" a pagar sus deudas, pero el dinero físico no existe.



Heidi no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.

Nota: Y Heidi pierde el bar.


Los "bebida-bonos" y los "alco-bonos" sufren una caída de un 95% de su valor. Los "vomito-bonos" van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.

Las compañías que proveen al bar de Heidi, que le dieron largos plazos para los pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la competencia.

Nota: Porque los proveedores de vinos y cervezas también le fiaban a Heidi, creyendo que estaban seguros de que cobrarían con creces al cabo del tiempo. Como no han podido cobrar dado que el dinero no existe, la deuda de Heidi se los ha comido a ellos.

El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.

Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto muy elevado que pagarán
los abstemios.
Nota: Que es lo que de verdad ha pasado. Con los impuestos de los ciudadanos inocentes, los gobiernos han tapado el agujero financiero creado por la estupidez de los bancos.
¡Por fin! ¡Una explicación que entiendo!

Firmado: Un abstemio.....

Supermercado. ¡Mira que me he reido....!!!

 
Hace un mes un nuevo supermercado fue abierto en USA.
Tiene un rociador de agua especial para mantener los productos frescos.



Momentos antes de que se encienda, se oyen truenos distantes
y empieza el olor de lluvia fresca.

Cuando uno pasa por la sección de leches, se oye el mugido de vacas
y el olor del heno fresco recién cortado.

En la sección carnes se huele a filetes a la parrilla
y hay rico olor a cebollas fritas.


En la sección huevos, se oye el cacareo de gallinas y se huele a
huevos fritos con tocino.


En la sección del pan se ofrece el tentador olor del pan recién horneado.

Ya no compro más el papel higiénico allí.!

lunes, 21 de noviembre de 2011

UN PUNTO POR LOS PELOS, PERO QUE PUNTO...


Domingo 20 de Noviembre de 2011 12:00
Estadio Ciudad Deportiva (Getafe)
 

Real Oviedo
1
Real Oviedo
Getafe B
1
Getafe B

El Oviedo salva un empate en Getafe tras regalar 45 minutos, reaccionar con espíritu y sufrir dos expulsiones en una discutida actuación arbitral
 
 
El oviedista Martins trata de evitar la salida de balón del getafense
Sin rastro del «rodillo». El nuevo término acuñado por Pacheta para definir el juego azul en las últimas jornadas no tuvo proyección sobre el césped del Alfonso Pérez. El Oviedo, al menos, salió vivo del caos: los azules regalaron 45 minutos, salieron indemnes del baño por la bisoñez del Getafe B, se enchufaron tras el descanso, recibieron el mazazo en su mejor momento, reaccionaron con personalidad y acabaron desquiciados por una actuación arbitral desconcertante, dicho cortésmente. Un guion con demasiados giros argumentales para un equipo al que le afectan notablemente los sobresaltos. Los azules rescataron un punto en un partido con todos los condicionantes para convertirse en una sonrojante derrota, dirá el optimista.

La reacción azul en las últimas semanas hacía presagiar un Oviedo combativo. Con la agresividad como lema de campaña, los de Pacheta habían logrado aferrarse a la competición y auparse a los puestos altos. El Getafe B no tardó en demostrar que conocía cómo desactivar el sistema azul: la circulación de balón veloz y precisa apenas encontró resistencia. No se había llegado al minuto 10 cuando Lledó demostró que está de dulce. Sus estiradas a disparos de Hugo y Tello evitaron que el Oviedo entrara en el partido con más trabajo por delante. Remar a contracorriente se había eliminado del ideario azul en las últimas semanas y el cancerbero no quiso recordar tiempos peores.

No tardó Pacheta en detectar el error. Mandó a Pascual a calentar, pero no se decidió a efectuar el cambio. El Getafe B campaba a sus anchas, dueño del balón –algo entendible en la estrategia azul– y de las segundas jugadas –uno de los principios básicos en el sistema de Pacheta–. Ni la grave lesión del local Rubén Sánchez (fue atendido durante siete minutos tras romperse la tibia y el peroné) enfrió los ánimos locales. El Oviedo sufría por todos los flancos. La distancia entre líneas posibilitó la superioridad local y sólo la falta de acierto evitó un resultado favorable al Getafe B. Uriarte malogró dos cabezazos clarísimos y el Oviedo respiró.

La vuelta del descanso sí mostró a otro Oviedo. La presión logró hacer más compacto al equipo. Tras los primeros acercamientos de los azules llegó el gol del Getafe B. No será la primera vez que se hable de las paradojas del fútbol. Javi Flores enganchó un precioso taconazo que batió a Lledó. El Geta había desperdiciado las opciones más claras para anotar de la forma más inverosímil. Por eso de las paradojas ya comentadas.

El Oviedo reaccionó de inmediato. Lo hizo Pacheta desde el banquillo. Rubiato ingresó en el campo en lugar de Álvaro. Delantero por defensa, mensaje directo al equipo. No tardó en llegar la reacción. Juanma tuvo en su cabeza el empate en un saque de esquina acariciado por Manu Busto. El remate se fue demasiado cruzado, pero la clave estaba cerca.

A los 64 minutos al Oviedo se le ocurrió que también podía hacer daño elaborando la jugada. Bendita ocurrencia. Todo empezó en los pies de Manu Busto, como es habitual. El cántabro propuso la pausa en el acelerón generalizado. La incorporación de Nano desde el lateral fue la excusa para que el cántabro soltara el balón.

El andaluz puso un balón de oro sobre la cabeza de Rubiato, que ganó la disputa con pasmosa facilidad. La dejada del delantero pedía a gritos una incorporación desde segunda línea. Aitor Sanz aceptó gustosamente la invitación rematando a la red. Una de las mejores jugadas de la temporada, que sirve para reivindicar el juego a ras de suelo. Aunque sea de vez en cuando.

Entonces apareció en el estrado el señor Salas Montoro. El catalán es uno de esos árbitros que se sienten a gusto ante los focos. Piden a gritos la atención. Ya lo demostró en la primera mitad, pero en diez minutos se cubrió de gloria. Expulsó al local Álex Pérez y Rubiato por presuntas agresiones. En medio de las acciones mandó al vestuario a Aitor Sanz por la segunda amarilla, en una jugada en la que se discutiría alegremente si era falta o no. Salas Montoro, un genio en potencia de los que tanto gustan en los estamentos arbitrales.
Ante el caos organizado –un Oviedo con nueve jugadores contra un Getafe con diez– los de Pacheta resistieron como pudieron. Acertado en defensa, el equipo pudo incluso acercarse con algo de peligro. Negredo tuvo un remate a balón parado y Pelayo se aproximó en una contra. Lledó volvió a brillar ante un disparo lejano de falta. El empate sonó a mal menor en un partido de difícil análisis por sus frecuentes curvas.

Repite Pacheta siempre que tiene ocasión que el siguiente paso en la recuperación azul es encontrar continuidad en el juego, que la propuesta no se venga abajo demasiado pronto. Debe preocupar bastante el hecho de que los desvanecimientos azules son demasiado exagerados, en los momentos malos al Oviedo le cuesta horrores sacar la cabeza. El porqué de las dos caras de los azules no encuentra hasta ahora explicación, es un «expediente X» a la altura de si hay vida en otros planetas, el monstruo del lago Ness o la labor de Pablo Bastida en el club.


Pacheta: «Estuvimos muy separados, pero supimos sufrir»
 
Pacheta dialoga con Aitor Sanz.
Pacheta hizo uso de una de las frases más manidas en el mundo del fútbol para sacar una lección positiva del empate. «Si no puedes ganar, hay que empatar», explicó. Para dar más fuerza a su tesis, se apoyó en datos: «A pesar de que estamos en una buena dinámica, no se puede ganar todos los días. Estos puntos son muy importantes. Al final de Liga, estos empates acaban por marcar la diferencia entre finalizar segundos o sextos. Todo se resume en lograr 2 o 3 empates más que los rivales».

La lectura del técnico azul muestra su alivio tras un partido en el que el Getafe B fue superior durante la mayor parte del encuentro. Especialmente claro fue el dominio en la primera parte. «Estábamos demasiado separados y debíamos ajustarlo porque sufrimos. El Getafe B ha hecho un partido muy bueno», explicó.
«No hemos hecho un buen primer tiempo, aunque no nos fuimos del partido. Nos marcaron cuando mejor estábamos, pero fuimos capaces de empatar e incluso pudimos ganar en los últimos minutos», explicó antes de sentenciar: «El Oviedo cada vez sabe sufrir mejor».

La situación en la primera mitad preocupaba de tal manera a Pacheta que a los pocos minutos de empezar mandó calentar a Pascual. Se vislumbraba un cambio temprano, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, pero al final no tuvo lugar. «Barajé la idea de jugar con tres mediocentros porque las líneas estaban muy separadas y hay veces que un cambio táctico hace que llegue el ajuste, pero aguantamos el cambio y luego mejoramos», comentó Pacheta.

El técnico terminó ensalzando a los suyos: «Supimos sufrir. Somos difíciles de ganar porque competimos, somos duros en las acciones a balón parado y verticales».


Malestar en los dos bandos con el árbitro
«Volverá a pitar el próximo domingo y no se lo merece», señala el técnico local Ferreras
 
El colegiado expulsa a Rubiato con roja directa.   
Transcurridos cinco minutos de partido, el árbitro ya había sacado dos amarillas. Empezaba la mañana movida con la actuación del colegiado catalán Salas Montoro, que logró desquiciar a ambos _equipos. 

A lo largo de los 90 minutos se cubrió de protagonismo, pero su momento de gloria llegó con las tres expulsiones en un margen de diez minutos. El local Álex Pérez vio la roja por un pisotón a Jandrín al borde del área. Cinco minutos después, Aitor Sanz también era expulsado. El centrocampista vio la segunda amarilla en una jugada más que discutible. El «show» de Salas Montoro finalizó con la expulsión de Rubiato en una disputa aérea.

Emilio Ferreras, técnico del Getafe B, se manifestó de forma contundente al final del partido: «Lo que más llama la atención es que este árbitro volverá a pitar el próximo domingo y no se lo merece, pero los tres jugadores expulsados no lo harán. Cuando llegas al campo, lo mínimo que pides es que te respeten, siempre hay que respetar a los jugadores.

El Oviedo, además de las expulsiones, reclama un gol anulado a Negredo por presumible fuera de juego de Juanma en la acción. Pacheta no se quiso mojar y declaró: «Si desquició a los dos equipos, queda todo dicho. No creo que el árbitro haya tenido influencia en el resultado y prefiero no valorar su labor».

El árbitro desquició a los dos equipos.
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